23 de abril de 2013

El desvelo




Ella me desvela todas las noches,  me hace volar sin ponerme un dedo encima y apaga mis ganas entre sus brazos. Las horas son minutos escuchando su voz,  me gusta decirle cosas que la incomodan para que me diga "Te odio" de esa forma tan única, un poco de dulzura y de deseo. Ella se cuela por mis ventanas abiertas, se instala muy segura de lo que está provocando en mí, ella está encendiendo mi pasión. Soy su maestra y soy su aprendiz. Soy su presa y quiero que me desgarre por completo una y otra vez y cuando estén  saciadas sus ganas ella será mi presa y me embriagaré devorando cada pedazo de su ser.  Todo en ella es un misterio que me emociona, me pone a pensar en sus manos, en sus labios, en el ritmo ardiente de su cintura y en el intenso calor de sus besos. Ella sabe lo que hace y lo disfruta, yo disfruto dejando que haga lo que nos gusta.

1 comentario:

Aurora Catalina dijo...

Embocharse en ese vaivén de miradas de besos y de caricias y que ella dirija y me de la pauta para saber bien lo que desea su cuerpo un cuerpo de mujer, de mujer fuerte y siempre mujer