19 de octubre de 2012

La desclosetada


Era una de esas tardes de verano, pleno marzo, en los que yo iba de regreso de San Pedro la Laguna hacia mi oficina. El paisaje en el lago estaba precioso, cielo despejado , clima cálido y esa sensación de libertad y plenitud cuando te atraviesas el lago en lancha y vas viendo las diferentes tonalidades del agua, cada ola con sus formas tan distintas o iguales, se perfilan un sinfín de fotografías y todas ellas con la perfección de la naturaleza.
Llevaba una mochila con mis herramientas de trabajo: computadora y una Coca-Cola bien fría. Nada podía ser más perfecto que aquello. Al bajar de la lancha caminé hacia la calle Santander a esperar el bus que me llevaría directo, no quería romper el encanto de aquella tarde tomando más de tres camionetas.  Me senté en una banquita, cerca del dinosaurio  y me dispuse a esperar. Vi acercarse a la misma banca a una chica que venía también de San Pedro y yo la conocía de vista únicamente .  Ella era una de esas típicas señoritas sin novio, trabajadora, excelente estudiante, hija de casa, sin vicios y simpática. Yo tenía mis sospechas de que fuera gay pero no me interesé en hacer “investigaciones” ;D. Se sentó a mi lado por unos 15 o veinte minutos. Pasó un tio de ella que estaba algo ebrio y la llegó a saludar. El tio se me quedó viendo y se fue.

 Me parecio sospechosa la mirada del tio,note que quería saludarme y como dijo la canción “ si ni parientes somos”.  Luego la señorita se paró y  se lanzó hacia un señor mucho mayor que ella, lo abrazó y lo besó de la forma mas actuada y superficial que se puedan imaginar,  contrastando con todo lo natural del lugar. A decir verdad no me sorprendió, pensé: “típico novio por conveniencia” de esos que se tienen para disimular o evitar sospechas. Se fueron caminando por la Santander en dirección al lago. Bueno, yo cambié de música ya era justo algo de Rock, puse mi playlist de Rock Clásico que iniciaba con la canción “I want to break free” de Queen y me la disfruté todita :D.

No me di cuenta que estaba el tío de la señorita en cuestión parado frente a mi,  hablándome y yo perdida en mi mundo, me quité los audífonos y le dije buenas tardes.

Tío de la señorita:      Buenas tardes, me puedo sentar un rato con usted.
Delirio:                      claro que si,
Tío de la señorita:     vi que mi sobrina “Karina Alexandra” estaba aquí con usted
Delirio:                      quien?
Tío de la señorita:      no se haga, yo vi que estaba sentada aquí con usted.
Delirio:                      bueno, ella no estaba conmigo solo estaba…..
Tio de la señorita:      ya  dejémonos de cuentos. Ahora entiendo con quien andaba.
Delirio:                      cómo así que con quien….
Tio de la señorita:     Mire mi sobrinita es muy buena persona  yo solo espero que sea macha,                                    bien macha para defender su vida.
Delirio:                      :O ok
Tio de la señorita:     A usted le viene valiendo lo que la gente habla, ese es el tipo de   persona que llega a ser feliz en este mundo. Yo espero que mi sobrina aprenda eso, ella solo se vive escondiendo.

Delirio:                     aja pero mire ella no estaba conmigo, solo llegó y se sentó yo no estoy con ella.
Tio de la señorita:     No tenga pena , yo no le voy a decir nada a los papás yo a ella la quiero tal como es y la apoyo en sus decisiones .

Delirio:                     pero mire en serio yo no soy amiga de ella.
Tio de la señorita:    Yo solo le pido que la quiera bien y la cuide.
Delirio:                     no  yo y ella no somos nada!!!

El tio se levantó y se fué, no sin antes darme la mano. Aja!. Me dio un ataque de risa y me tomé la Coca-Cola que quedaba en la botella.  En la mente del tio al vernos juntas asumió que  yo era algo de ella, pero ni amigas somos y tampoco tengo intenciones.

Llegó el bus y me acomodé en un asiento con ventana, disfrute del paisaje y la música.

Pensé en cuánto tiempo y cuántas cosas son necesarias para estar escondiendo nuestro verdadero yo, la escencia que llevamos dentro  y en este momento no me quiero referir solo a la orientación sexual sino a todas las cosas muy muy nuestras que no dejamos salir o no vivimos con la libertad que merecen. Dejamos de vivir nuestra vida haciendo cosas que realmente no se sienten auténticas al corazón, el corazón muy adentro siempre nos va a repetir que no somos felices, por más que hagamos e intentemos y finjamos ser felices, el corazón va a tener la verdad y un día terminaremos escuchándolo y dándonos cuenta del tiempo y energías que perdimos viviendo una vida de la forma en que no queríamos vivirla. 

Que tal si hoy hago eso que tanto me gusta? Y si hoy somos esa persona que llevamos dentro?