23 de marzo de 2010

Las Señales.



Continuación de Cobardia


Así como las nubes que se mueven rápido y se tornan oscuras anunciando la lluvia, días atrás noté algo extraño en ella. Podíamos estar comiendo o caminando por algún lugar sin mencionar palabra, como dos completas desconocidas, la veía inquieta muy pendiente del teléfono y me hacía regalos caros, esto me sorprendía ya que regularmente no andábamos con mucho dinero. Olvidaba mencionar que también se enojaba con mucha facilidad.

Una tarde de septiembre, luego de celebrar mi cumpleaños, decidimos dar un paseo por la playa, eran como las tres de la tarde y el calor era desesperante, el aire se sentía seco y la brisa del mar más que refrescarnos parecía insertarnos agujas en el cuerpo. Nos sentamos en el muelle donde tantas veces nos olvidamos de "el que dirán" y nos besamos con locura, con pasión, en una perfecta escena de una película romántica al mejor estilo HollyWood con el sol reflejandose en nuestra piel y las olas aplaudiendo nuestro amor. Pero esta vez no hubieron besos, no hubieron caricias, solo nos sentamos en un silencio perfecto. Yo la recorría con la mirada, observaba ese cabello bailando con el viento y esos ojos perdidos, ausentes....en medio de nuestra calma una ola le salpico la blusa y esos ojos distraídos se volvieron dos llamas de fuego ardiendo, se levantó fastidiada y caminó de regresó al auto, yo también tenía la blusa completamente mojada y me mataba de risa hasta que vi que me había quedado sola en el muelle como una loca abandonada...y mojada. No era la primera vez que esto nos pasaba, regularmente nosotras mismas buscamos mojarnos y nos divertíamos tanto como dos chiquillas. Esto no era normal. De regreso en su casa discutimos, traté de preguntarle si algo le pasaba, si le molestaba algo, me dijo que no y me preguntó si alguna vez yo había besado a alguien sin sentir amor. Le dije que si. Y me besó. No le dí importancia a su pregunta y nuestro día terminó como siempre, entre las sábanas tomando coca-cola con cheetos y viendo la t.v. . Ese día me quedé dormida antes de la hora, porque la celebración de mi cumpleaños me había dejado sin energía, desperté por un momento y vi que no estaba a mi lado, la puerta estaba abierta y no vi luz en el baño pensé que quizá no la había encendido por no despertarme, disimulé o me tragué la angustia y me volví a dormir.

Los siguientes días pensé que sus ojos ausentes volvían su mirada hacia mí, lo que me llenaba de alegría, pensaba dentro de mi que todo en el universo se compone de ciclos, quizá eso nos estaba pasando, un nuevo ciclo en nuestra relación o ella sola saliendo de su propio ciclo como a veces sucedía conmigo, una vez más no le dí mayor importancia.

Una mañana me pidió que la acompañara al banco, me pareció extraño más porque me dijo que iba a "retirar un dinero" y que yo supiera no tenía cuenta allí , pero bueno, tampoco iba yo a parecer paranoica preguntando. Retiró una buena cantidad porque el receptor tardó en darle el efectivo, me propuso ir de paseo, le dije que si y nos fuimos. En el camino yo pensaba en el motivo por el cual no habría mencionado el origen de ese dinero yo sabía que no disponía de tanto y no acostumbraba prestar, pero bueno se vería mal pedirle cuentas de todo verdad?.-En el paseo estuvo muy cariñosa y linda, antes de hacerme una tremenda escena de celos. Dije Celos? eso no era nada normal en ella, regularmente la celosa era yo, mejor dicho sigo siendo yo!!! La guía del parque turístico se portó bromista y coqueta pero a mi parecer fue con todas y todos los turistas y no exclusivamente conmigo como ella aseguraba y que desde luego me coqueteaba a mi porque seguramente yo lo había provocado. Ahora entiendo que el león juzga por su condición. Los celos pintaron de gris nuestra excursión, volvimos a casa aún más molestas pues el bus nos dejó por llegar tarde y no alcanzamos otro. No quedó más que acomodarnos en un camionsito que traía pollitos y concentrado. Ella odiaba que el viento la despeinara. Llegamos a su casa oliendo a pollos con las plumas paradas. Me fui a bañar y al salir encontré a su sobrinita en el cuarto revisando mis maletas, se sentó a platicar conmigo y me dijo " tu eres celosa con mi tia?" yo le respondí que a veces sí pero que confiaba en ella, me dijo "mi tia está en el jardin hablando por celular desde que entraste a bañarte pero como no eres celosa no te cuento más" respondí que seguramente con su hermana o con sus amigas, la niña insistia " pero se ríe mucho y se pone nerviosa" , respondí con un nudo en la garganta: "no, seguramente habla con alguien del trabajo". La última respuesta hubiera sido adecuada si ella hubiera tenido trabajo pero en ese momento estaba desempleada. Preferí evitarme más detalles y le dí chocolates a la niña para que los repartiera a sus hermanos, mejor dicho para que se fuera y no turbara mi paz.

Al verla entrar, no sabía si preguntar, si callarme, si pedirle a gritos que me negara lo que estaba pensando en ese momento, si decirle que la odiaba por causar en mi esta duda que me espesaba el aire, pero no yo no era celosa y confiaba en ella, además se veía tan hermosa. La abracé, la besé, se baño y durmió en mis brazos. La vi dormir por un buen rato y al despertar me pidió un vaso de agua, traje dos y coloqué uno en la mesita de noche, me pidió que la ayudara a colocar ropa de cama que acababa de comprar y quería estrenar esa noche, nuestro nido de amor se miraba todo sofisticado con esos colores vivos y telas finas. Se recostó y nos besamos apasionadamente pero ese maldito celular volvió a sonar. Se levantó como loca a contestar y salió a hablar a la sala, esto ya no era nada normal. Tendría que armarme de valor y preguntar. Volvió a los 15 minutos con los ojos brillando, preferí pensar que el baño le había caído bien...Al sentarse en la cama, movió el brazo y mi vaso de agua calló en la hermosa y nueva ropa de cama.
Esta vez, y gracias al vaso de agua, discutimos, nos reclamamos, nos celamos, nos juzgamos, nos juramos matar la una a la otra, cambiamos las sábanas y caímos rendidas, desahogadas a ver la t.v. sin hablar. Estábamos furiosas yo planeaba irme al otro día sin pensar en más, tomar mi maleta y no volverla a ver nunca.

Más tarde lloré en silencio, no pude aguantar. Ella tampoco aguantó y terminamos las dos llorando. No nos hablamos ni nos volvimos a mirar. Llegada la hora de dormir apagamos las luces, y lloramos cada una en su almohada, cada una con su pena y su conciencia en medio de una soledad que nos ardía al estar juntas.
Ya casi me dormía cuando sentí su mano deslizarse lentamente, la sujeté, la abracé, la besé, le dije que la amaba con locura, que era mi amor, mi vida, mi cielo y otro montón de cosas típicas de enamoradas, me abrazó, me miró, pero no me habló, me acarició dulcemente. Hicimos el amor como en los mejores tiempos, yo bailando debajo de su cuerpo perfecto sintiendo su cabello cubriéndome el rostro y sus besos húmedos recorriendo mi cuello y ese aroma tan suyo y a la vez tan mío, tan nuestro, ahora tan lejano y ajeno.

Continuará...








2 comentarios:

Anna dijo...

no lo dejen así hombre, no es canal 7, 11, 13 etc..para no poder pagar los derechos de un programa...

Delirio de Luna Llena dijo...

Peor que canal 7, 11, 13. esperamos ya pronto la otra parte.